Hoy la he visto en una foto
del monitor, mi vitrina.
Lo primero que pensé:
Flor de mina, Catalina.
En el año dos mil veinte,
paradita en una esquina,
estallará en el silencio:
Flor de mina, Catalina.
Un panda dirá "es muy bella",
otro peluche "es divina",
mil voces dirán mil veces:
Flor de mina, Catalina.
Los ángeles en el cielo
pintarán con tinta china
un mensaje más que claro:
Flor de mina, Catalina.
En la pared del palacio
un rey, al verla tan fina,
escribirá con su tiza:
Flor de mina, Catalina.
Un joven enamorado
como nadie se imagina,
gritará a los cuatro vientos:
Flor de mina, Catalina.
Yo mismo, ante esos ojazos
que mi pantalla iluminan,
repito pero en voz baja:
Flor de mina, Catalina.
En el living, el jardín,
en el cuarto y la cocina,
siempre alguien dirá admirado:
Flor de mina, Catalina.
Un picaflor, un payaso,
el sol y una bailarina,
comentan en su reunión:
Flor de mina, Catalina.
En este rezo canyengue
que ya enseguida termina,
cien barrios gritan a coro:
Flor de mina, Catalina.
Y en mansiones, y en ranchitos,
triciclos y limusinas,
todos asienten diciendo:
Flor de mina, Catalina.
Flor de Florencia y de Florio,
casta que no se termina,
no puede ser otra cosa
Catalina. Flor de mina.
Con cariño para Catalina y familia, de
Víctor Sueiro.
PD: Flor de mina, Catalina.